Otro blog más de WordPress
Icono RSS Icono E-mail Icono Inicio
  • Historia y baraja del póker.

    Publicado el 6 06UTC marzo 06UTC 2010 LuisJulio Sin comentarios aún ...

    1128319_cards_1 La mayoria asegura que es un juego de origen americano. Pero algunos lo emparentan con el antiquísimo as   nas de los persas, un juego en el que se empleaban veinte cartas repartidas entre cuatro jugadores.
    Otros atribuyen su paternidad al pochen, que hizo furor en la Alemania del siglo XVII, cuyo significado   etimológico es ni más ni menos que bluff.
    Lo cierto es que el pochen se parece, como dos gotas de agua, al poque, un juego francés que los colones de ese país exportaron a América del Norte, a La Lusiana y a Nueva Orleáns, tras la compra de aquellos territorios por Luis XVI al Reino de España.
    Allí recibió el nombre definitivo de póker y, con el tiempo, se convertiría en un juego típicamente americano. Luego, como tantas y tantas cosas, los americanos lo reintrodujeron en Europa, modificado, depurado y con su sello especial.

    El autor de esta jugada fue Jacob Sehenck, embajador de los Estados Unidos en la Inglaterra Victoriana. Con el póker sedujo a la mismísima reina Victoria que se apasionó hasta tal punto por aquel juego hasta entonces desconocido que Jacob Sehenck no tuvo más remedio que redactar el primer reglamento de póker conocido en Europa.
    De modo que fue la secreta pasión por el juego de la reina más puritana de todos los tiempos la causa de la introducción y difusión en Europa del juego de naipes que llegaría a ser más popular, desterrando a los juegos tradicionales de cada país y logrando el justo título de rey de los juegos de cartas.

    Baraja

    En inglés póker significa atizador; designa el instrumento con el que se aviva el fuego de las chimeneas.
    Sin duda muchas partidas de póker pueden llegar a ser incendiarias, pero no es preciso utilizar un artilugio tan contundente.
    Basta con usar una de las barajas llamadas francesas, también inglesas o de bridge o, simplemente de póker.
    En Norteamérica se emplean las 52 cartas de la baraja, independientemente del número de jugadores. Pero en Europa la baraja se adapta y se acopla al número de los que juegan. Este es el criterio más razonable como veremos más adelante.
    Al póker pueden jugar todos los que quieran, pero el número ideal de jugadores está entre los cinco o los seis.

    ¿Cómo se acopla el número de cartas al de jugadores?… nada más fácil: se resta el número de jugadores al número diez y el resultado nos indica la carta más baja que debemos usar en la partida.
    Así si los jugadores son seis y los restamos de diez, la carta más baja sería el cuatro, por lo que habríamos de retirar doses y treses. En tal caso jugaríamos con 44 cartas.
    ¿Cuál es el motivo de adaptar el número de cartas al de jugadores?. Sencillamente dar vivacidad e interés a la partida, pues cuantas más cartas retiremos mayores serán las posibilidades de ligar jugadas.

    Y ahora voy a seguir disfrutando como un cosaco con mi juego favorito, nunca agradeceré lo suficiente la magnífica inversión que hice comprándome una mesa y un maletín de fichas póker.

    Los comentarios han sido cerrados.